quinta-feira, 4 de março de 2010

El que habita al abrigo del Altísimo, a la sombra del Omnipotente. 2 I declarar, que Él es mi refugio y mi fortaleza, mi Dios, en quien confío. "3 Porque él te librará del lazo del
cazador, de la peste destructora
4 te cubrirá con sus plumas, y bajo sus alas, la verdad es tu escudo y adarga. 5 No temerás el terror nocturno, ni la flecha que vuela de día, 6 ni la peste que acecha en la oscuridad, ni plaga que destruye a mediodía. 7 Podrán caer mil a tu lado, diez mil a tu derecha, pero usted no viene cerca de usted. 8 Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos. 9 Porque has puesto al Señor tu refugio, del Altísimo tu morada, 10 no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. ...
11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. 12 Ellos te llevarán en sus manos, no sea que tu pie te tablero contra una piedra. 13 Pisarás sobre el león y el áspid, pisotear el Hijo de León y la serpiente 14. Bueno que me amó, lo entregaré poner en alto voluntad, porque sabe mi nombre. 15 años cuando se pide y yo le responderé él: yo estaré con él en la tribulación, rescatarlo y honrarlo. 16 de larga vida le satisface-hey, y mostrarle mi salvación.

salmo 91

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